I+DISEÑO

Nueva revista internacional de investigación, innovación y desarrollo en Diseño

Se ha presentado recientemente en Málaga, esta revista que parte de la iniciativa de un equipo de investigación en la Escuela Politécnica de la Universidad de Málaga, con el apoyo de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa. La revista nace ante la necesidad de dotar de una componente de investigación, básica y aplicada, al amplio y complejo campo de conocimiento del Diseño, en los sectores de la gráfica y comunicación —en los soportes materiales y digitales—, el sector del diseño industrial y de producto, el diseño del entorno y decoración, y en menos proporción sectores como la moda y otras especializaciones. Sin embargo, la componente más innovadora del diseño y los nuevos perfiles profesionales tendrán un especial interés en cuanto a desarrollos metodológicos y aplicación del diseño a los sistemas integrados de identidad, el diseño estratégico, la dirección de comunicación, sistema producto…

Ámbito e identidad de la propuesta. Revista de carácter internacional en que, por el origen de su edición, predomina la lengua española, aunque incluye originales en italiano y portugués; especialmente centrada en el intercambio entre diferentes núcleos de una misma cultura: hispana-italiana-portuguesa y su cada vez mayor identificación con su conexión natural hacia los principales focos del diseño en el resto de América. Sería una alternativa global a una línea anglosajona ya existente como identidad claramente definida, con una mayor conciencia de sí misma y mejores condiciones de difusión e interrelación. Esta alternativa cultural, comprende la que corresponde a los herederos directos del Mundo Clásico que tuvo su desarrollo en el Mediterráneo.

En nuestro caso, ese aspecto de la cultura clásica se vería recogido en una acepción mucho más amplia y más real, conocida como mundo latino, gracias al vehículo del idioma —en lenguas que se comprenden fácilmente entre sí, si iniciamos una cierta experiencia común— unido a la cultura de la que seríamos foco indiscutible. La propia ubicación de esta iniciativa, en la ciudad natal del mayor exponente universal del arte y la creatividad contemporánea, como eje geográfico de los llamados Mundo Antiguo y Nuevo Mundo —en las proximidades de las míticas Columnas de Hércules que delimitaban el mundo conocido y que más tarde se recogieron en el emblema Real de los territorios americanos, como puerta de comunicación entre Atlántico y Mediterráneo—, dotan de identidad y credibilidad un proyecto que reconocemos ambicioso pero de ninguna manera forzado ni utópico, gracias al equipo editorial, y el contrastado reconocimiento del consejo científico.

Necesidad del proyecto para el campo del Diseño. Suponemos que en la sociedad actual se tiene suficiente conciencia del papel imprescindible que juega el Diseño en el desarrollo de la cultura, la producción y la comunicación identitaria de un país que quiera, al menos, participar en el concierto internacional. En cambio, no se aprecia suficientemente la importancia que tiene la existencia de una investigación y una crítica fundamentada para que de ser un mero servicio pase a ser una profesión.

Incluso, en el panorama de la investigación y la crítica anglosajona, se aprecia la aportación argentina o italiana a sus hitos fundamentales. Pero, para concluir esta exposición de la necesidad y plena legitimidad de contar con una publicación internacional de ámbito latino, es suficiente reflexionar con que no hemos sido capaces de difundir que el propio concepto Diseño nació en España medio siglo antes que en Inglaterra apareciera con el término Design. Durante la época de la Ilustración, que promueve los profundos cambios que dan lugar al industrialismo, en el último cuarto del siglo XVIII surge en España el término Diseño, como concepto que hace referencia al dibujo destinado a la actividad productiva. Resulta especialmente interesante comprobar el contenido exacto que se transmite en la época al término diseño: “La adecuación del dibujo a las exigencias de la producción mecánica y seriada, sin descuidar el buen gusto y el espíritu creador”. Con este concepto, en 1775 Carlos III crea en Barcelona la “Escuela Gratuita de Diseño”. Este hecho no era nada fortuito, puesto que era consecuencia de la gran experiencia del monarca, previamente como rey de Nápoles, en la promoción de manufacturas Reales para la producción de artículos de la más alta calidad destinados al consumo interno y la exportación. Con ello, el diseño se considera ya en los mismos parámetros que la política, la economía y las ciencias que protagonizan el desarrollo global de la sociedad. El término Design se introdujo a mediados del siglo XIX en Londres.